¿Por qué yo, por qué después de ser un hombre con el que Estados Unidos podía contar, me convertí en el enemigo?
Porque yo, dije no.
No, a permitir que los Estados Unidos mantengan una escuela de dictadores en territorio panameño.
No a la solicitud de que Panamá sea utilizada como base de operaciones de los escuadrones de la muerte salvadoreños y de la contra nicaragüense.
Muchos no.